Peligrosos cabecillas del ‘Tren de Aragua’ delinquen desde cárceles de Bogotá

Se ejecutó la tercera fase de la operación San Martín en contra de la banda multicrimen ‘Tren de Aragua’, que ha extendido sus brazos armados en las localidades de Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar, Usme, Los Mártires y Chapinero. En esta redada se confirmó la captura de dos de los más peligrosos cabecillas de esa estructura criminal en Colombia.

Información de inteligencia entregada señala que entre los 23 capturados reportados ayer por la Policía y la Alcaldía se hallaban los hermanos venezolanos Eider Adrián y Luis Manuel Amargura Rondón, conocidos con los alias de Maneiro y Manuelito, respectivamente.

Eider Adrián se desempeñaba como subcabecilla de la organización y coordinador de las extorsiones a establecimientos comerciales. Luis Manuel era el encargado de realizar amenazas a trabajadoras sexuales en Kennedy.

Estos hombres estaban catalogados como “el brazo armado” de la organización criminal, que recibía órdenes directas desde Venezuela por alias Osmer y alias Brayan.

No obstante la contundencia que han tenido las tres operaciones realizadas por las autoridades en contra de los criminales de la peligrosa estructura delictiva, la alcaldesa Claudia López aseguró que alias Manuelito y alias Maneiro estarían delinquiendo desde la cárcel de La Picota, en Bogotá, y la de El Bosque, en Barranquilla.

Desde esas prisiones, los hermanos Armargura Rondón ordenaron al menos 18 homicidios selectivos en la ciudad, extorsiones contra comerciantes y trabajadoras sexuales y lideraban el negocio del narcotráfico.

“Dos de esos criminales, de nacionalidad venezolana, estaban presos pero seguían delinquiendo. Uno de ellos lo hacía desde la cárcel de El Bosque, en Barranquilla, y lo pudimos comprobar y llevarlo ante la justicia con nuevos cargos. El otro está preso en La Picota, lo comprobamos y llevamos nuevos elementos en su contra”, señaló la alcaldesa.

Y este panorama no es nuevo. Durante los casi dos años que EL TIEMPO le ha seguido la pista a esta organización criminal en Bogotá, investigadores de inteligencia han podido establecer que delinquir desde las cárceles es un modus operandi que asegura la supervivencia de los cabecillas.

Justamente la alcaldesa López, hace un año, realizó una petición al Gobierno venezolano para que colaboraran con las labores de investigación sobre la acción criminal transnacional que el ‘Tren de Aragua’ venía realizando en Colombia, pues, según información de inteligencia, el máximo cabecilla de la organización, ‘Niño Guerrero’, estaría mandando la parada desde la cárcel de Tocoró, en el estado venezolano de Aragua.

“Quiero lamentar que no hemos recibido la menor ayuda del Gobierno venezolano. Esta organización se ha ido expandiendo hacia otros países de América Latina y aquí los hemos combatido de manera implacable. Hace más de un año le enviamos formalmente una solicitud a ese gobierno pidiéndole colaboración porque los dos principales cabecillas de esa organización están operando desde Venezuela, desde una cárcel. No hemos recibido ayuda para esa persecución criminal. Pero aquí en Colombia sí hay estado y sí hay justicia”, sentenció.

‘Niño Guerrero’, quien fue identificado como enlace de Venezuela con Colombia, y quien también ordena las acciones criminales de la organización en Chile, Perú, Bolivia y Brasil, sería el jefe directo de ‘Brayan’ y ‘Osmel’, que a su vez establecen los corredores de comunicación con los líderes del ‘Tren de Aragua’ que están recluidos en las prisiones colombianas.

Según le contó Luis Izquiel, abogado penalista y profesor de criminología de la Universidad Central de Venezuela, a la redacción internacional de este diario, “a partir de 2012, ‘Niño Guerrero’ se convierte en un Pran (delincuente que manda dentro de la prisión), una mente criminal fructífera”, que tiene a su cargo más de 2.500 criminales en toda Latinoamérica.

También explicó el experto que parte del éxito de la expansión de esta organización por la región se debe justamente a que operan dentro de los centros penitenciarios y que desde allí es más fácil ordenar “crímenes sanguinarios”, y establecer el nivel de peligrosidad con el que actúan sus sicarios. Según Izquiel, en Venezuela esta organización estaría operando dentro y fuera de las cárceles con “colaboración de funcionarios del Estado”.

El operativo

Durante la operación San Martín III también se logró la captura de 15 ciudadanos de nacionalidad venezolana y ocho colombianos, así como la incautación de una granada de fragmentación, dos armas de fuego, 60 botellas de licor adulterado, 10 cartuchos de diferentes calibres, 13 equipos móviles y más de 600 dosis de estupefacientes, las cuales fueron dejadas a disposición de la autoridad competente.

Así mismo, las labores de inteligencia e investigación criminal permitieron realizar 17 diligencias de allanamiento y registro en las ciudades de Bogotá, Cali y Barranquilla, las cuales permitieron detener a 17 sujetos por orden judicial, cuatro en flagrancia y otros dos que se encuentran imputados, todos ellos, por delitos de concierto para delinquir agravado con fines de extorsión, secuestro extorsivo y agravado, homicidio agravado y tráfico de estupefacientes; además de la emisión de 4 notificaciones azules de Interpol.