Cepeda insiste: doble nacionalidad de Abelardo va en contra de dignidad nacional

En un nuevo trino, Iván Cepeda aterrizó el llamado a la “desobediencia civil” que lanzó ayer tras cuestionar la doble nacionalidad de Abelardo de la Espriella. Pero no cambió el fondo de su mensaje. Al contrario, amplió sus argumentos.

El ahora líder de la oposición insistió en que el debate gira alrededor de una “afrenta a la dignidad nacional”. Por eso sostuvo su llamado y le pidió a De la Espriella aclarar si es “colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia estadounidense”.

El senador mantiene una tesis que ya había descartado el Consejo de Estado y que hoy volvió a rechazar el Tribunal Superior de Bogotá:

El tribunal le dio un espaldarazo a De la Espriella. El Tribunal Superior de Bogotá negó la tutela que buscaba frenar su llegada a la Presidencia por los presuntos conflictos de lealtad de su doble nacionalidad (colombiana y estadounidense).

“La adquisición de una ciudadanía extranjera no comporta, por sí sola, la pérdida de la nacionalidad colombiana ni la configuración automática de una inhabilidad para acceder al desempeño de funciones y cargos públicos”.

Ya el Consejo de Estado lo había dejado en firme. De hecho, la Constitución es bastante clara y no prohíbe que un candidato presidencial tenga más de una nacionalidad. La única condición es que sea colombiano.

¿Cuál es el lío con la nacionalidad estadounidense? Abelardo de la Espriella nació en Colombia, heredó la nacionalidad italiana de sus abuelos maternos y, tras varios años en Estados Unidos, obtuvo la ciudadanía gringa en febrero de 2023.

  • Ese dato importa porque para naturalizarse en Estados Unidos, los nuevos ciudadanos deben hacer un juramento de lealtad al país. En ese acto declaran que renuncian “absoluta y enteramente” a toda lealtad hacia cualquier otro Estado o soberanía de la que hayan sido ciudadanos.
  • Ahí es donde los exmagistrados y Cepeda ven la incompatibilidad. A su juicio, hay una tensión entre las renuncias y compromisos que implica el juramento de ciudadanía gringa y las funciones que tendría que ejercer como presidente de Colombia.

Lo clave: todo gira alrededor de los gringos. Es el punto donde se cruzan buena parte de las denuncias de Cepeda y también una de las principales apuestas de De la Espriella. La relación con Washington ha sido una constante de su discurso, de su estrategia política y ahora también de su llegada al poder.

Y ese es solo es uno de los primeros síntomas de la “trumpificación“.

En la editorial de hoy, The Guardian advirtió que el trumpismo ya es un fenómeno transnacional. Elogió el reconocimiento de la derrota de Iván Cepeda, que calificó de “elegante”, y comparó esa actitud con la de Petro, a quien vio “mucho menos sereno”.

El diario alertó que “el dinero, las plataformas, los datos y la política paranoica de Estados Unidos no debe tomarse a la ligera”

Sepa más. En la historia de hoy nos enfocamos en ese fenómeno junto con este episodio de Huevos Revueltos con Política.